Un producto del holding InfinityOps
InfinityOps Social
Las relaciones que ya existen a tu alrededor, visibles al fin.
No es una red social más ni una aplicación para conocer gente nueva. Es una capa que se apoya en los grupos de los que ya formas parte y resuelve lo único que de verdad los separa: el tiempo.
Tres principios
Uno
Empezar dentro de una comunidad que ya existe
El problema no es crear la comunidad. La comunidad ya está: el gimnasio al que vas cada semana, el barrio en el que vives, la oficina que compartes, el grupo con el que estudiaste.
Lo que falla es que quienes ya están no coinciden en el tiempo. Las personas están cerca, pero sus huecos no se tocan. Ahí es donde entra el sistema, y no antes: empieza dentro de un grupo que ya se reconoce, nunca desde cero entre desconocidos.
Dos
Amplificar la coincidencia que ya existe, jamás fabricarla
El sistema no propone un lugar al que ninguna de las partes iba a ir. Esa es la línea, y no se cruza.
Lo que hace es más modesto y mucho más útil: mira lo que ya ibas a hacer, detecta que otra persona de tu comunidad iba a hacer algo compatible, y lo pone encima de la mesa a tiempo. El encuentro no se inventa; estaba a punto de ocurrir y nadie lo veía.
Tres
El éxito es que sobre
Casi todo producto social se mide por cuánto consigue que vuelvas. Aquí el criterio es el contrario.
Una comunidad que acaba organizándose sola —que ya no necesita que nadie le enseñe los huecos— es el resultado buscado, no un fallo. Si el producto deja de hacer falta, ha funcionado.
